Sergio Alguacil, la voz de Laguna Paiva que sigue cantando
A un nuevo aniversario de su fallecimiento, recordamos a Sergio Herminio Alguacil, cantante popular nacido en Laguna Paiva y referente de la cumbia santafesina, a través de su historia y de los recuerdos íntimos escritos por su hermano.
Por Sebastián Vanzini
Hace poco entré a una panadería de un pequeño pueblo de Córdoba y, sin esperarlo, escuché una voz conocida. No era una canción cualquiera: era No te vi crecer, de Los del Bohío. Me quedé quieto y tildado unos segundos, como si algo se acomodara adentro. Soy músico amateur, y sé lo que significa que una voz trascienda, que suene lejos, que siga viva en lugares donde nadie la espera. En la jerga futbolera, hay quienes juegan bien… y hay quienes llegan a primera. Sergio Herminio Alguacil fue uno de esos.
Estas líneas invitan a recorrer la vida de Sergio a través de su música y de la voz de quien lo conoció desde siempre: su hermano. Un relato donde la memoria, el afecto y las canciones se entrelazan para mantener viva una presencia que sigue cantando en su pueblo. Sergio Herminio Alguacil nació el 23 de febrero de 1960 en nuestra ciudad, Laguna Paiva, y falleció el 29 de diciembre de 2019 en la misma localidad, en el Hospital SAMCo, alrededor de las 12:30 del mediodía de un domingo. Tenía 59 años.
Muchos se preguntaron siempre por el origen de la “H” en su nombre. Herminio fue su segundo nombre, elegido en honor a la partera que lo asistió en su nacimiento, llamada Herminia. Un gesto simple, humano, que con el tiempo se volvió parte de su identidad.
Sergio creció en una familia humilde pero profundamente unida. Su infancia y adolescencia estuvieron marcadas por los juegos de barrio, los barriletes, las figuritas, los trompos y las eternas tardes de potrero frente a su casa de la calle Colón. Era buen delantero y excelente cabeceador, y el fútbol ocupaba tanto espacio como la música en esos primeros años.
Sus estudios primarios los realizó en la querida Escuela N.º 532 “Juan Bautista Alberdi”, y los secundarios en la Escuela Avellaneda de la ciudad de Santa Fe, donde en 1978 se recibió de Maestro Mayor de Obras.
“Éramos inseparables”
A pesar de que éramos cinco hermanos, el más pegado a él fui yo. Será por la poca diferencia de edad: me llevaba apenas un año y cinco meses. Él era mayor que yo.
La familia Alguacil estaba integrada por cinco hermanos: Miguel Ángel, Sergio, Roberto —autor de estos recuerdos, conocido en el pueblo por su apodo “Gata”— y, del segundo matrimonio, Héctor Octavio y Lidia Rosa Lenzoni. Sus padres fueron María Elena Peralta y Enrique Orlando. Una familia numerosa, muy unida, que marcó profundamente su forma de ser.
Éramos cinco hermanazos y una hermosa familia.
Con el tiempo, Sergio formó su propia familia junto a Estela Méndez, con quien tuvo tres hijos: Sergio Gabriel, Leandro y Facundo. Hoy, su legado familiar continúa en su nieto Gerónimo, hijo de Leandro.
El descubrimiento de un sonido
Durante su adolescencia, Sergio escuchaba de todo: folclore, tango y rock nacional. Pero a fines de los años setenta apareció un sonido nuevo, distinto, que cambiaría su vida para siempre, recuerda su hermano Roberto.
En esa época aparecieron Los del Bohío, con un estilo de cumbia con guitarra. El ideólogo fue Juan Carlos Denis.
Ese estilo, que luego sería reconocido como una parte fundamental de la cumbia santafesina, lo atrapó por completo. En 1981, junto a su cuñado “Coco” Méndez y Edgardo Suárez, formó el grupo Los Dobles, una experiencia fundacional que duró hasta 1985.
Ese mismo año, Juan Carlos Denis lo convocó para convertirse en la voz de Los del Bohío, dando inicio a la etapa más trascendente de su carrera artística.
Trayectoria musical
Con Los del Bohío, Sergio Alguacil desarrolló una carrera sostenida y prolífica, grabando discos que marcaron una época y llevaron su voz desde Santa Fe hacia Buenos Aires y otras regiones del país.
Entre sus trabajos discográficos se destacan:
• 1986: Poeta Errante
• 1986: Cumbia del Amanecer
• 1987: Bailando al Son
• 1988: No te vi crecer
• 1989: Vete
• 1990: La Música
• 1991: Un Recuerdo Me Hace Llorar
• 1993: Tropibaile Santafesino (“Pienso en Ti”, “El Boxeador”)
• 1995: El Fenómeno
• 1996: La Historia 1
• 1996: Tropibaile Santafesino (“Dama de Azul”, “Resistiré”)
• 1997: La Historia 2
• 1998: Tropibaile Santafesino (“Andanza Juvenil”, “Como Virgen”, “El Vino”)
• 1999: Mito, Pasión y Leyenda
• 2001: Mucho Más Que un Sentimiento
Luego de su etapa con Los del Bohío, continuó su camino artístico con los proyectos Los del Nilo (2003), Sergio y La Avalancha (2004), y desde 2011 hasta 2019 se presentó en Buenos Aires con su propio grupo bajo el nombre Sergio Alguacil, manteniéndose activo hasta sus últimos años.
Su voz —dulce, clara, expresiva— fue muchas veces comparada con la de un zorzal, una imagen que quedó grabada en quienes lo escucharon.
El hombre, más allá del cantor
Por el resto de mi vida solo me queda el consuelo de tenerte impregnado en el corazón. Fuiste mi hermano, mi amigo, mi alma.
Más allá de los escenarios, Sergio fue un hombre sencillo, querido y cercano. Para su hermano, fue siempre un ídolo, aunque a él le costara aceptarlo.
En vida se lo decía, y le daba vergüenza.
Su fallecimiento dejó un vacío profundo en su familia, en sus amigos y en su pueblo.
Pasaron los años, pero Laguna Paiva te llora siempre, aunque no lo diga.

Vuelo alto, zorzal
Familiares, amigos y seguidores lo recuerdan con afecto y admiración. Su figura permanece viva en la memoria colectiva, en sus canciones, en los homenajes y en los murales que lo evocan.
Te recordaremos con un vuelo alto, zorzal, alto, muy alto.
(Palabras de su amigo Marcelo "chorlito" Iaquinto)
Sergio Herminio Alguacil no se fue del todo.
Sigue cantando en su gente, en su música y en la historia cultural de Laguna Paiva.
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